Si hoy te pagan por “saber Excel”, es muy probable que tu día a día no sea realmente analizar datos… sino prepararlos.

Copiar archivos, limpiar columnas, unir hojas, corregir errores, cambiar formatos, volver a empezar cada semana.

Y en medio de ese cansancio aparece la gran pregunta:

“¿Qué debería aprender ahora para crecer de verdad: Power Query o Power BI?”

Este artículo no te dará una respuesta genérica. Te va a mostrar cuándo conviene más Power Query y cuándo conviene más Power BI, según tu trabajo, tu momento de carrera y el tipo de problemas que enfrentas.

 



El error mental: creer que Power Query y Power BI compiten

No compiten.
 Antes de entrar en comparaciones, hay algo que casi nadie te dice:

Power Query existe tanto en Excel como en Power BI.
Es el mismo motor, el mismo lenguaje (M), las mismas transformaciones.

Eso significa que:

  • Si aprendes Power Query en Excel, cuando pases a Power BI ya sabrás la parte más importante.
  • Y si comienzas Power BI, todo lo que hagas en el editor de Power Query es exactamente lo mismo que verías dentro de Excel.
No estás eligiendo entre dos mundos diferentes.
 ¿Pero en sí qué diferencia a Power Query de Power BI?

  • Power Query vive en la fase de transformación y carga de datos.
  • Power BI vive en el modelado y visualización de datos.
 


Escenario 1 – Vives en archivos sucios, repetitivos y caóticos

👉 Aquí Power Query es tu prioridad absoluta.

Te identificas si:

  • Recibes archivos distintos cada semana.
  • Tienes que borrar filas, mover encabezados, dividir columnas.
  • Unes carpetas con 30, 50 o 100 archivos.
  • Cada actualización te toma 30–60 minutos.
  • Tu Excel “funciona”, pero es frágil.

Qué te da Power Query aquí:

 

Impacto en tu carrera

Te vuelves la persona que:

  • Reduce procesos de horas a segundos.
  • No depende de macros ni milagros.
  • Entiende los datos desde la raíz.
Este perfil es el más buscado… y el menos visible.


Escenario 2 – Tu jefe solo quiere números claros y rápido

👉 Power BI empieza a tener más peso.

Te identificas si:

  • Los datos ya vienen más o menos limpios.
  • Lo que te piden es: “Quiero ver ventas por región”, “¿Por qué cayó este mes?”, “Hazlo visual”.
  • Tus reportes están llenos de gráficas pegadas una a una.

Qué te da Power BI aquí:

  • Dashboards interactivos.
  • Filtros dinámicos.
  • Modelos con relaciones.
  • Métricas con DAX.
  • Actualización automática.
Aquí ya no eres quien prepara datos, eres quien responde preguntas de negocio.


Escenario 3 – Quieres crecer de “el de Excel” a analista profesional

👉 Power Query primero, Power BI después.

La mayoría quiere brincar directo a Power BI por el glamour del dashboard.
 Pero eso es como decorar una casa sin haber hecho los cimientos.

Secuencia ideal


Escenario 4 – No tienes tiempo, pero quieres resultados rápidos

👉 Power Query gana por goleada.

En 2 semanas con Power Query ya puedes:

  • Automatizar procesos reales.
  • Reducir tiempos.
  • Mostrar impacto tangible.
Power BI tarda más porque:

  • Hay que entender modelos.
  • Aprender DAX.
  • Diseñar dashboards útiles.
Power Query es la herramienta de impacto inmediato.


Escenario 5 – Te quieren para puestos de analista, BI o datos

👉 Necesitas ambos, pero Power Query te abre la puerta.

Muchos candidatos saben hacer gráficas.
 Muy pocos saben diseñar procesos de datos sólidos.

Cuando dominas Power Query:

  • Hablas de automatización.
  • Hablas de pipelines.
  • Hablas de transformación, no de botones.
Ese lenguaje cambia por completo cómo te perciben.


Comparación directa por tipo de actividad

En conclusión. No se trata de elegir uno.

Se trata de evolucionar en el orden correcto.

  • Power Query te convierte en ingeniero de procesos.
  • Power BI te convierte en narrador de datos.
 

Ese es el camino del analista que deja de sobrevivir con Excel y empieza a construir carrera.

Con nosotros empieza a hacerlo en nuestra academia de Power BI: